5 cosas que quizás no sabías sobre Frankenstein

Historia, secretos y curiosidades sobre la creación de Mary Shelley y su relación con el cine

“Todos tenemos nuestro personaje de horror predilecto, a algunos nos seducen los vampiros; Nosferatu, Los Dráculas de Bela Lugosi, Christopher Lee, German Robles, Gary Oldman o Jonathan Rhys-Meyers y uno que otra beldad vampírica como la sexy chupasangre Kate Beckinsale en Underworld y un par de ninfas lust de True Blood. A otros la fauna zombie desde George A. Romero hasta Zombieland sin olvidar a los guapérrimos esperpentos de Walking Dead. Y a un puñado de expertos en el tema les apasionan las momias, desde las bien queridas de San Ángel, las Incas, las Egipcias -con todas sus maldiciones- y hasta las beneméritas “envendadas” de Guanajuato, que se la han pasado turisteando en los últimos años por la gracia de un promotor mercadotécnico del morbo. Pero otro de los grandes personajes que nos encanta es sin duda Frankenstein, desde el que encarnó el legendario Boris Karloff en 1931, el maravilloso Herman Monster de La Familia Monster (Los Munsters), Largo, el simpático y carismático mayordomo de Los Locos Adams, Frankenstein Jr. del genial Mel Brroks, e igual aquella rara personificación del mismísimo Robert de Niro en un filme mediano del arrogante Kenneth Branagh entre otros.
La mitología griega y Prometeo, las historias del Golem, el Galvanismo ejecutado por Luigi Galvani y Erasmo Darwin y los experimentos del extravagante científico británico Andrew Crosse (inspirados en el Galvanismo) del que se dice que logró revivir la materia muerta a través de la electricidad, pero que la propia ciencia y la iglesia lo persiguieron hasta que se le escondió al mundo y tras una parálisis permanente murió en el olvido, y su mansión sospechosamente se incendió con todo y laboratorio y todos los archivos de sus logros. La propia Mary Shelley (que escribió la novela en 1815 y fue publicada en 1818) habló con él y se basó en sus experiencias para darle vida al célebre personaje. Una sufrida criatura, tan tormentosa como el del Fantasma de la Ópera o el Jorobado de Nuestra Señora de París, que se ganó su lugar en la historia de terror y que a pesar del paso de los años sigue vigente y espantando. Frankenstein es en suma la obra maestra de un demente científico que quiere competir con el creador dándole vida a un ser que está hecho de pedazos de cadáveres, es decir, se atreve a sacar de su tumba a los que ya se han ido para en un solo cuerpo traerlos de vuelta para siempre. Pero a final de cuentas, la criatura se rebela ante la incomprensión de su inventor, que no entiende sus necesidades transhumanas y todo se va directitamente al más allá”. (Octavio Hernández).

LAS 5

1. It’s Alive!

La historia de Frankenstein surge de un desafío entre los autores Mary Shelley (Godwin, por entonces), su futuro esposo Percy Bysshe Shelley, John Polidori y Lord Byron para escribir el cuento más terrorífico, mientras pasaban un aburrido, frío y lluvioso verano de 1816 en la mansión de Villa Diodati, Suiza. Inspirada por conversaciones con sus colegas sobre la teoría del Galvanismo y por un sueño que tuvo sobre un cadáver reanimado, Shelley comenzó a escribir lo que dos años más tarde, se convertiría (para muchos) en la primera novela de autentica ciencia ficción.
Curiosidad: Aquella competencia veraniega para matar el tiempo dio a luz otra obra precursora de género: El vampiro, publicada por Polidori en 1819, que abrió la puerta de la literatura a los chupasangres y sirvió de gran inspiración para Drácula, del mitico Bram Stoker.

Mary Shelley

2. Nada que ver

En la novela, el monstruo de Frankenstein se describe como una criatura de casi dos metros y medio, de piel amarillenta y traslúcida, ojos acuosos, pelo y labios negros y grandes dientes blancos. Sabe leer, aprende a hablar en varios idiomas y hasta es capaz de reflexionar filosóficamente sobre su condición ¿humana?
La imagen que se ha popularizado de una bestia torpe, gutural y violenta, de tez verde y de cráneo plano con dos electrodos en el cuello pertenece a la caracterización de Boris Karloff para el célebre film de 1931.
Curiosidad: En realidad, esa famosa cinta es una adaptación de la obra de teatro de Peggy Webling de 1927.

Frankenstein de Boris Karloff

3. Debut electrizante

El film de los años 30 será la versión más famosa, pero la primera aparición de Frankenstein en el cine fue en 1910, en una cinta muda producida por Edison Studios (sí, la compañía cinematográfica del famoso inventor Thomas Alva Edison).
Curiosidad: Esta primera película se creyó perdida durante décadas hasta que fue revelada al público recién en 1970.

4. Frankenstein es ¡¿Drácula?!

Boris Karloff fue el hombre que inmortalizó la figura del monstruo de Frankenstein en el cine, pero la primera opción para encarnar al personaje en aquella icónica obra de 1931 fue ¡Bela Lugosi!, quien venía de clavarla en la yugular como el Drácula más famoso del séptimo arte.
Parece que el actor húngaro no quiso saber nada con el maquillaje del bicho (dicen que, también, tuvo actitudes de “divo”) y salió del film cuando la producción cayó en manos del director James Whale. Sin embargo, años más tarde, Lugosi hizo de Ygor en El hijo de Frankenstein (en la que compartió cartel con Karloff) y El fantasma de Frankenstein hasta que, en 1943, accedió a interpretar a la bestia en la extravagante Frankenstein contra el hombre lobo.
Curiosidad: La creación de Mary Shelley también reunió a dos eminencias del terror del otro lado del Atlántico. En 1957, los británicos Peter Cushing y Christopher Lee fueron, respectivamente, el barón científico y su horrible creación en La maldición de Frankenstein.

Frankenstein Conquers the World (1965)

5. Bizarro

Los personajes de la novela (Frankenstein o El Nuevo Prometeo) han sufrido muchas y muy raras adaptaciones al cine. Algunos ejemplos son El Joven Frankenstein o Frankenstein Jr. (genial comedia de Mel Brooks); Frankenstein perdido en el Tiempo (dirigida por el legendario Roger Corman, en la que un científico del año 2031 viaja a 1817 y conoce a Víctor Frankenstein y Mary Shelley) y Frankenstein Army (una locura en estilo found footage sobre unos soldados rusos de la Segunda Guerra Mundial que terminan combatiendo con horribles criaturas creadas por el chiflado doctor).
Curiosidad: Sin dudas, el premio a la bizarreada mayor se lo lleva Frankenstein Conquers the World (1965), film japonés donde un Frankenstein gigante pelea contra Baragon, un dinosaurio enorme en la onda Godzilla.

Por Maximiliano Potter / RS Argentina.