Luis Ayhllón debuta en el cine con un perturbador cuento de venganza

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“Muchas películas que me gustan tienen que ver con los sueños, por eso esta cinta es una invitación a vivir una pesadilla”, expresó el cineasta Luis Ayhllón, para presentar Nocturno, su debut cinematográfico después de una carrera como director de teatro. Su trabajo se estrenó en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en el que compite por el Premio Mezcal a la Mejor Película Mexicana.

“Mucha gente me ha dicho que se trata de una película de violencia, pero yo creo que se trata más de un relato sobre una pesadilla y un cuento de niños distorsionado (…) Mi formación teatral ayudó para crear el drama, porque estoy cansado de ver filmes en las que no pasa nada. Sé que cada lenguaje es distinto. Siempre he amado el cine y aquí, en esta película, está también mi trabajo teatral”, dijo el cineasta.

Fue premiada el pasado noviembre en el UK Film Festival. Es un drama con tintes de thriller psicológico perturbador. Ana (Irela de Villers), una misteriosa enfermera, es contratada para cuidar de Oli (Juan Carlos Colombo), un anciano desahuciado y enfermo que enfrenta sus últimos días. La relación se torna incómoda cuando ella revela un oscuro secreto del pasado, que aparentemente ambos comparten. Nocturno es el encuentro íntimo entre dos solitarios que buscan ajustar cuentas con el pasado: “Una oscura pesadilla compartida”, dice el realizador.

En Nocturno participan también actores como Ari Brickman, Mauricio Isaac, Laura de Ita, Arturo Viñales, Rebeca Manríquez, y Guillermina Campuzano, algunos de ellos que acompañaron al realizador en la presentación: “Fue un gran reto desde que leí el texto y fue magnífico porque tiene muchas capas, mi personaje es una mujer al encuentro de su padre para enfrentarlo y cerrar un círculo. No sé si sea una película sobre el perdón pero sí lo tenía que enfrentar para estar en paz”, dijo la actriz Irela de Villers.

Nocturno es un interesante trabajo cinematográfico desde muchos puntos. Desde la construcción de los personajes hasta el impacto estilístico que genera el uso del blanco y negro para elevar la tensión psicológica. A lo largo de la historia de este perturbador encuentro también podemos observar una reflexión sobre la venganza y el perdón; podemos ver una película sobre la culpa y los demonios internos y también pinceladas cinematográficas como una escena de animación que juega bien con la trama, además de cuentos, que le recita la enfermera al protagonista, que resultan un juego macabro.

“Quería que la animación fuera la escena más violenta de la película en la imaginación del personaje, por eso intenté hacer una animación más artesanal, mientras que los cuentos de la cinta se los debo a mi hermano, surgió porque los dos somos amantes de los cuentos de hadas y tenía algunas ideas, juntos las desarrollamos cuando se estaba filmando”, explicó el cineasta.

Finalmente, el actor Juan Carlos Colombo habló del reto actoral que significó este filme: “El guión está planteado para un personaje con un estado de deterioro y con una capacidad importante de frustración. No era fácil encontrar un personaje que se alejara de este proceso para hacerlo dramático. Es una película que habla de la culpa y eso fue difícil”, concluyó.

Ulises Castañeda / Crónica