En el rostro del periodista de inmersión David Beriain se nota el temor, antes de ser cubierto con una capucha negra para impedirle ver el camino a tomar por un convoy con un destino peculiar: “las entrañas” del cártel de Sinaloa.

El reportero español tuvo acceso único a la organización alguna vez liderada por Joaquín Guzmán Loera el “Chapo”. Con las imágenes obtenidas, dio forma a la serie de documentales “Clandestino”, con estreno esta noche por Discovery a las 22:00 horas.

“A veces en las situaciones más jodidas no se puede encender la cámara. Debemos ser uno de los pocos programas donde, al final, lo que vivimos detrás es mucho peor. Las conversaciones que tienes antes, hay una tensión terrible, porque ellos sospechan siempre de ti, porque sólo se sobrevive en ese mundo no fiándose de nadie.

“He pasado mucho miedo. Me reivindico cobarde, creo en el miedo, porque es el mecanismo de defensa del organismo para decirte, ‘no deberías estar aquí’. Si no lo sintiese diría ‘me estoy volviendo loco’, hay que sentirlo”, comparte Beriain en entrevista con Crónica.

La vivencia fue todo menos sencilla, el ibérico pudo lo mismo conocer a los cocineros de las drogas sintéticas creadas por el cártel, asistir a una fiesta de narco juniors en un cementerio, platicar con los encargados de la seguridad de “los jefes” y sentarse frente a frente con la única mujer cabecilla dentro de la organización criminal.

“Me hace especial ilusión que (“Clandestino”) salga en México. No quería que fuese otra historia más de gringos para extranjeros, que como mexicanos lo miren y digan: ‘esto no cuenta la realidad de mi país’. Me gustaría hacer una historia en la cual los protagonistas, esos narcotraficantes, se reconociesen. No es mi objetivo juzgar a nadie, tampoco voy a apoyar, justificar o defender.

“Quiero hacer un esfuerzo honesto por entender a estas personas. Es la organización criminal más poderosa del mundo. Sí ha hecho daño, pero la causa es más profunda, el narcotráfico no es más que la sublimación de los males que tiene nuestra civilización, no deja de ser una versión extrema, violenta e implacable de la ley de la oferta y la demanda”, explica.

Luego de conocer el cotidiano de los integrantes del cártel, su forma de reaccionar al ser conscientes del daño causado a la población, pero dispuestos a seguir haciéndolo por las grandes cantidades de dinero involucrado, el director de documentales es capaz de hacer una reflexión, en tiempos donde se apunta a México como único culpable de los efectos de esta actividad delictiva.

“A la ley de la oferta y la demanda le faltan dos partes, me resulta tremendamente curioso cuando se pone el dedo, como está haciendo Trump, sobre los cárteles mexicanos, incluso sobre todo el país, de ser el responsable de todos los males que aquejan a Estados Unidos, es importante reconocer: ¿Quién compra la droga y de dónde vienen las armas?

“El 95 por ciento de las armas que tiene el cártel mexicano proviene de Estados Unidos, de hecho, en el tercer capítulo se podrá ver”, abunda Beriain.

Con “Clandestino”, el especialista en conflictos armados espera evitar repetir la situación vivida por Kate del Castillo y Sean Penn con esta misma organización: “Cuando alguien tan famoso como ellos llega a una persona como ‘El Chapo’, muchas veces corres el riesgo de que la narrativa se convierta en: estos han llegado, de lo que realmente cuentan.

“Al final se terminó armando un debate más grande de sí tenían que haber ido o no. Pero, ¿qué han contado?, porque a lo mejor eso hubiera justificado a qué fueron. Se tiende a matar al mensajero demasiadas veces… Soy de la firme creencia de que no se hable de ciertas cosas, no va hacer que dejen de existir. Si queremos que ya no existan hay que hablar de ellas”, expresa el periodista.

Así, David logra sumergirse de lleno en un universo poblado por ejércitos de sicarios, narcos, policías corruptos, mulas humanas y fiestas donde se mezclan alcohol, cocaína y armas.

“El narcotráfico es un fenómeno complejo en el que no está libre nadie. Los grandes actores no deberían sentirse libres de pecado para tirar la primera piedra. Al contar una historia del narcotráfico, contamos mucho del mundo en el que vivimos.

“Lo interesante es que pensarías que hay una distancia sideral entre ellos y tú, que son una especie humana diferente, pero te sientas delante de ellos y son simpáticos, pueden ser educados, parece que son amigos de sus amigos, ¡si son como yo!, pero luego van y matan personas, eso asusta porque empiezas a pensar, ‘¿qué haría en su lugar?’, eso asusta”, dice el entrevistado.

Durante esta temporada, “Clandestino” también llega a El Salvador, un país devastado por la violencia de las maras, para reportar historias de muerte y venganza, mismas que Beriain define como las más impresionantes que ha experimentado en toda su vida profesional.

Eduardo Gutiérrez Segura / Crónica