Pormodernia …por Laura Sánchez Ley

Urban Toys

Innovar parece un ejercicio sencillo, no obstante son pocos quienes logran estremecernos con detalles que muestran la fragilidad de la rutinas y que apuntan hacia el cruce de realidades múltiples, un ejemplo de ello son los llamados “Urban Toys” o “juguetes de vinil”. Estos artefactos han venido estremeciendo distinto lugares del mundo, no obstante  desde hace aproximadamente 3 años han sido el boom, los artistas han podido expresar a través de sus piezas la creatividad y estilo que los caracterizan. “Por que hacer juguetes no es un juego”, este mercado ha tenido un crecimiento significativo, algunos diseñadores han sacado al menos 4 colecciones o diseños diferentes de sus trabajos. El diseñador Touma ha sacado al mercado durante este año 5 piezas diferentes, Joe Ledbetter quién lanzó la serie de Toxic bear para Toy2r, realizó piezas para 4 tiendas y el precio de la figura estándar estará alrededor de $110.00 dólares por pieza, es ahí donde el mercado se comienza a masificar y empieza a convertirse en un mercado de quienes coleccionan otro tipo de juguete.

Es bueno que exista un crecimiento para ver nuevas propuestas de artistas  innovadores, México ya está apostando por la creación de estas figuras; un ejemplo de ello es el trabajo realizado por los diseñadores mexicanos Julio Carrasco y Cesar Evangelista que fundaron el estudio de diseño “zobeck”, en cual se crearon muñecos como el San-to 100 porciento,  una evocación al luchador enmascarado de plata en el cuerpo de San Judas Tadeo o el Zopilote Ramírez, otro pequeño ídolo del ring, estos ilustradores posteriormente establecieron la marca Ledy Ledy, enalteciendo el lema: “Vinil macizo mexicano”. Ahora el movimiento Urban Toys, forma parte del paisaje visual de México y esperemos siga expandiéndose por distintos estados de la República.

Nodo

Jean Baudrillard afirmaba que ya no es necesario creer en la ciencia ficción porque vivimos en ella. Este género es extremadamente difícil de definir, ya que si se dedica a explorar la relación del hombre con la ciencia y la tecnología, entonces cualquier obra realista o incluso costumbrista, situada en la actualidad, es, por lo menos en algún momento, ciencia ficción. En 1956 estas afirmaciones hubieran sido por demás patidifusas, ya que gracias a organismos ideológicos que trataban de conservar asiduamente la realidad tal como ellos piensan debe ser, la sociedad española creyó la falsa imagen de modernidad que vendió el franquismo, consumió ciencia ficción como verdad absoluta. Ejemplo de ello el documental emitido en el año del 56 por noticieros y documentales españoles NO-DO, que no solo pretendían ser la negación de la España de ese año, sino la concreción del autoritarismo. Esta emisión híbrido entre ficción, futurismo y realidad, es un claro manifiesto de cómo las dictaduras ejercían un poder mediático sin precedentes, y es que  era una característica de la “llamada era de Franco”, se caracterizaba por la censura de los medios y los sustituían cuentos fantásticos para impresionar al televidente.

La entrada era acorde con la institución que la financiaba: “hace apenas 2 años nuestro estado (cabe destacar esta palabra) creó NO-DO para suministrar una información cinematográfica, veraz objetiva e imparcial de todos los acontecimientos importantes (importantes pero que no alteraran las prácticas, valores y costumbres de la época), para cumplir al mismo tiempo una finalidad instructiva y divulgadora”. Toda esta letanía seguida de: “El mundo entero para los españoles”, narra como los astrónomos Sr. Gullón, Martín Lorón Y López Arrollo durante un mes de investigación, se atrevían afirmar que en el planeta Marte había vida, insípida pero existente, vegetación y animales. En la entrada de NO-DO se pueden apreciar todos aquellos elementos representativos en la dictadura franquista. Entra un águila sobrevolando el mundo, con trompetas que anuncian una entrada triunfal, ondea al fondo la bandera española, cuando de repente entra a primer plano el escudo español vigente desde 1939 hasta 1977.

Una mención curiosa y hasta cómica para algunos, es la célebre imagen donde los astrónomos están dibujando la circunferencia de Marte en la libreta de apuntes. Al menos acertaron en algo: Hay vientos huracanados en el planeta rojo… todo lo demás auténticas premoniciones futuristas. No fue hasta 1957 un año después de esta transmisión que se empezaron a tener datos más concretos sobre la galaxia, cuando la entonces URRS, envió el satélite Sputnik a tomar las primeras fotografías. El discurso visual favorito del régimen fascista creado el 12 de octubre de 1942 desapareció en el año 1977 cuando se decretó la libertad de prensa. Quedando NO-DO como una muestra de lo que se producía en el siglo pasado. En nuestra era (posmoderna dirían algunos) la ciencia ficción está siendo relevada por conceptos relacionados con la realidad, y expuestos ante un sin fin de nuevos medios de información, el patito feo en el arroz, ineluctablemente estamos perdiendo el vínculo. Si bien somos seres con capacidad de juzgar factible y asequible lo que vemos, hemos perdido la capacidad de asombrarnos. Sin duda alguna, un buen clip rolando por el ciberespacio digno de verse.